Con la baja de temperaturas otoñales, recomiendan diversificar la huerta familiar en San Juan

Entre los cultivos recomendados se encuentran especies de hoja como la acelga y la lechuga.
04/04/2026San Juan y el campoSan Juan y el campo

Con la llegada de los meses en los que el calor comienza a ceder, se abre una ventana clave para la planificación y siembra de la huerta otoño-invierno en San Juan. Se destacan que, una vez acondicionado el terreno, existe una amplia variedad de hortalizas que se adaptan a las condiciones de esta época del año.

Entre los cultivos recomendados se encuentran especies de hoja como la acelga y la lechuga, ambas con ciclos productivos de entre 70 y 90 días. La lechuga, en particular, requiere siembra en almácigo entre febrero y julio, con una distancia de 25 centímetros entre líneas, lo que favorece su desarrollo y manejo.

En el caso de la cebolla, uno de los cultivos tradicionales de la provincia, la siembra se realiza entre febrero y abril, también en almácigos, con un período de cosecha que puede extenderse entre 90 y 180 días. Este cultivo, al igual que el repollo —que se siembra entre febrero y marzo y se trasplanta hasta junio—, forma parte de las hortalizas de mayor demanda en la temporada.

Por su parte, la espinaca se posiciona como una alternativa de ciclo corto, con cosechas que pueden lograrse entre los 45 y 60 días, mientras que la remolacha amplía el calendario de siembra hasta agosto, ofreciendo versatilidad productiva y buen rendimiento.

Manejo del suelo y asociaciones, claves para el rendimiento

Se subrayan la importancia de trabajar correctamente el suelo antes de la siembra. La tierra debe estar mullida y con buen contenido de materia orgánica, incorporando compost para favorecer el desarrollo de las especies, especialmente las de hoja.

Asimismo, recomiendan implementar la siembra intercalada entre hortalizas de hoja y de bulbo, como cebolla y puerro. Esta práctica permite un mejor aprovechamiento del perfil del suelo: mientras las primeras exploran las capas superficiales, las segundas desarrollan su sistema en mayor profundidad, optimizando los recursos disponibles.

Buenas prácticas para la huerta

Entre las principales recomendaciones técnicas, se destaca la necesidad de regar el terreno antes de la siembra y cubrir las semillas con una capa de tierra fina que no supere tres veces su tamaño. En el caso de los trasplantes, aconsejan realizarlos por la tarde, con abundante riego y utilizando herramientas que eviten dañar las raíces.

Además, la incorporación de flores como caléndula, taco de reina o copetes, junto con plantas aromáticas como romero, salvia y albahaca, contribuye al equilibrio del ecosistema de la huerta, favoreciendo el control natural de plagas y mejorando la biodiversidad del espacio productivo.

Diversificación y valor nutricional

Finalmente, desde la entidad remarcan que esta época también es propicia para la siembra de cultivos como zanahoria y remolacha, dos hortalizas destacadas por sus propiedades nutricionales y su aporte a la diversificación de la producción familiar.

De esta manera, la planificación adecuada y la aplicación de buenas prácticas permiten a los productores y familias sanjuaninas aprovechar al máximo la temporada, fortaleciendo tanto el autoconsumo como las economías locales.

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