Febrero y recambio de cultivos: claves para una transición eficiente hacia el otoño

Durante este período se habilita la siembra de una amplia variedad de hortalizas de hoja como acelga, espinaca de verano, lechuga de corte y rúcula.
Campo Sanjuanino11/02/2026San Juan y el campoSan Juan y el campo
lechugas

Febrero representa en San Juan un mes estratégico para la producción hortícola. En plena transición de los cultivos de verano hacia los de otoño, los productores ajustan calendarios y manejos agronómicos para garantizar continuidad en la oferta y eficiencia en el uso del agua.

Durante este período se habilita la siembra de una amplia variedad de hortalizas de hoja como acelga, espinaca de verano, lechuga de corte y rúcula, especies de ciclo corto que permiten mantener rotación y flujo comercial en ferias y mercados locales.

En el segmento de raíces y bulbos, febrero es propicio para zanahoria, remolacha, rabanito, puerro y cebolla de verdeo, cultivos que encuentran buenas condiciones de implantación si el suelo mantiene humedad y adecuada fertilidad.

Hacia fines de mes comienza además el momento ideal para iniciar las crucíferas —repollo, brócoli, coliflor y kale—, aunque su implantación requiere manejo específico. Las altas temperaturas aún presentes obligan a proteger los plantines con media sombra para evitar estrés térmico y asegurar un desarrollo inicial uniforme.

En paralelo, se abre la ventana para la siembra de aromáticas como perejil, cilantro, orégano y tomillo, productos con creciente demanda tanto en fresco como para agregado de valor.

Febrero también marca las últimas oportunidades para algunos cultivos estivales, entre ellos chauchas, porotos y tomate cherry, permitiendo extender la producción antes del descenso térmico otoñal.

Manejo hídrico y nutricional, factores determinantes

El clima sanjuanino, caracterizado por calor persistente y baja humedad ambiental, exige especial atención al manejo del agua. Técnicos recomiendan riego constante, preferentemente por goteo, para optimizar la eficiencia hídrica y mantener la humedad del perfil sin generar encharcamientos.

Asimismo, las especies de hoja verde y bulbos responden favorablemente a suelos ricos en materia orgánica, lo que mejora la estructura, retención de agua y disponibilidad de nutrientes.

La correcta planificación en esta etapa resulta determinante para sostener la productividad y acompañar la demanda local, consolidando la horticultura como uno de los pilares de la diversificación productiva sanjuanina.

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